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Fiestas y Tradiciones
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Fiestas, costumbres y tradiciones populares

A lo largo de la historia de Lobón han ido desapareciendo algunas de sus fiestas y tradiciones populares. Por documentos municipales de los primeros años del siglo XIX se sabe que la Patrona fue la Inmaculada Concepción (8 de diciembre), sobre la que los miembros del Concejo, al tomar posesión, juraban prometer la pureza de María. Este patronazgo pasó a la imagen de Nuestra Señora de los Remedios, cuya fiesta se celebraba el 8 de septiembre. Tuvo ermita y casa hospital de pobres junto a la iglesia. Al arruinarse estos edificios, tras la guerra civil, la imagen patronal es la de Nuestra Señora de la Asunción (15 de agosto), advocación titular de la parroquia y cuya fiesta sigue celebrándose.

Lobón festejaba Santa Brígida, La Candelaria y San Blas. Santa Brígida y San Blas tuvieron ermitas situadas en las cercanías del cruce a Montijo y en el cerro de su mismo nombre, como lo confirman documentos santiaguistas del año 1605. La Candelaria se ha venido conmemorando hasta comienzos del siglo XX. El Ayuntamiento pagaba la cera, y la imagen de la Virgen salía en procesión llevando en sus andas un par de pichones. Asimismo se celebraba en enero los Santos Mártires (San Fabián y San Sebastián) cuya ermita en el siglo XIX fue derruida y convertido su solar en cementerio. El Domingo de Resurrección se realizaban los Judas, muñecos rellenos de paja que eran colgados en los balcones de la calle Derecha y acribillados a balazos hasta que éstos ardían; dejaron de celebrarse a finales de la segunda década del siglo XX. El 3 de mayo se celebraba el Día de la Cruz, en el que se ponían altares en las casas y se rezaba el rosario de la Cruz. Los jóvenes acudían ese día a comerse la merienda, a base de frutas, a la huerta del Arenal.

Por la documentación parroquial que se conserva en su archivo, conocemos la existencia de la cofradía de la Vera-Cruz, que en la noche del Jueves Santo tras un sermón, varios de sus hermanos se disciplinaban lavando sus heridas con vino caliente mezclado con romero. La cofradía de Nuestra Señora de los Remedios cuya festividad se celebrada con gran regocijo, haciendo comedias, animada por ministriles y chirimiteros y un grupo de niñas que danzaban delante de la imagen de la Virgen. Asimismo se celebraba las fiestas de Nuestra Señora del Rosario y el Corpus Christi.

Hay constancia documental, a través de las ordenanzas municipales, de la celebración de los Carnavales en el año 1876. Se desarrollaban durante tres días, a los que se le añadía el Domingo de Piñata. Los Carnavales se siguen celebrando con la participación de comparsas, murgas, chirigotas, parejas e individuales que dan colorido a esta fiesta. Por las ordenanzas de 1876 sabemos que en la Nochebuena y Navidad se hacían rondas por las calles desde tiempo inmemorial, haciendo músicas y regocijos con instrumentos propios de la época.

La Feria de agosto, que así se llamaba, también es recogida en las ordenanzas de 1876. Duraba cuatro días y no tenía ningún patrón ni advocación religiosa. Eran festejos civiles y populares. El patrón, San Agustín, 28 de agosto, que ahora se celebra se incorporó a lo largo del siglo XX. Lobón celebra la fiesta de San Isidro Labrador, patrón de los agricultores, en una alameda junto al río Guadiana. En la Romería se traslada la imagen del santo, celebrándose una Misa. Ese día hay desfile de carrozas, concursos y una verbena. Se degustan los productos de la tierra regados con los excelentes caldos (pitarras) que aquí se elaboran. Asimismo el día 1 de noviembre, especialmente los jóvenes y los niños, toman la merienda en el campo a base de nueces, castañas e higos. Esta fiesta es conocida como “La chaquetía”.

Desde el año 1985 se viene realizando durante la noche del Jueves Santo y la mañana del Viernes Santo, por un nutrido grupo de actores de Lobón, “La Pasión”. Representación que escenifica la última cena, oración en el huerto, prendimiento, condena, flagelación, juicio, Vía Dolorosa, crucifixión y descendimiento. Es seguida por un número muy considerable de vecinos y espectadores de otros pueblos de la comarca y de la geografía extremeña.